domingo, 24 de abril de 2016

LAS CARAS DE CADA LADO

Me quieres, me amas.

Me dejas, me apartas.

Dijiste que éramos dos polos opuestos,

pero que así nos atraíamos.

Dijiste que te encantaba la manera con la que te miraba,

pero que a veces esa mirada era asesina, tanto que mataba.

Dijiste que nunca me fallarías.

Dijiste, dijiste...

Siempre me ibas sumando más defectos

y me los ibas restando cuando te sentías mal.

Era como una muñeca con la que jugar con sus sentimientos cada vez que te apetecía...¿Y qué?

¿Qué pasaba cuándo yo necesitaba tu amor?¿Dónde está ese abrazo que te pedía? 

Siempre me rechazabas cuando iba a darte un beso, me apartabas. Luego te acercabas.

Cuando sentías esa sensación de culpa venías a mí con peluches y flores, a veces bombones.

Me guiabas por los sitios más oscuros y me acariciabas para que no tuviera miedo, porque me hacías hacer cosas que no hacía, y hacías que no estuviera en mi línea.

Alegrabas mis días murmurándome al oído cuanto me querías. 

Cómo un loco empedernido me hacías sentir que volaba por el cielo tocando las suaves y esponjosas nubes.

Te ibas, siempre, al final , te ibas.



 

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